22 gloriosos meses

22 gloriosos meses

 

22/03/2010. El Granada CF, ubicado como los últimos 25 años en el grupo IV de Segunda División “B”, acaba de caer un día antes estrepitosamente en Marbella (3-1) frente al colista de la categoría, lo cual provoca el cese fulminante de Miguel Angel Alvarez Tomé, entrenador del cuadro rojiblanco hasta ese momento. 

Quique Pina, flamante presidente de la junta gestora del Granada, con gesto serio, accede a la sala de prensa del “Nuevo Los Cármenes” para presentar al nuevo técnico. Aparece acompañado por un hombre canoso, cincuentón, y con cara de pocos amigos. Mientras los medios de comunicación esperamos la entrada del nuevo entrenador del club nazarí a la habitación, el murciano toma la palabra y presenta a su acompañante como tal. 

Fabriciano González Penelas, más conocido en el mundillo futbolístico como “Fabri” será el entrenador del Granada hasta final de temporada. El asombro en los presentes es mayúsculo y el pesimismo se acrecienta cuando la hemeroteca desvela que su mayor éxito estriba en “ceder” su carnet de entrenador a Piterman en el Alavés o dirigir brevemente al  Logroñés en Primera. 

El nuevo míster gallego del “histórico” debuta en casa frente al Betis “B”. Un tanto de Tariq es igualado en las postrimerías del partido por el filial sevillano lo que provoca una tremenda pitada por parte de la afición rojiblanca, cansada de tantos años de desdichas, entrenadores y mala suerte. Fabri, desde ese día, aprende como se las gasta su nuevo respetable.

Sin embargo, el lucense, a pesar de las críticas recibidas en su estreno, mantiene su idea y poco a poco el equipo comienza a ser sólido y práctico lo que le hace puntuar fuera de casa y aplastar a sus rivales en el coliseo zaidinero. Así, se llega a la última jornada de liga regular frente al Real Jaén dependiendo de sí mismo para ser primero, lo que da ventaja de campo y oportunidad para abandonar por fin la división de bronce. El Granada cumple los pronósticos y se proclama campeón de la categoría.

Alcorcón provoca una sonrisa en los granadinistas cada vez que se menciona su nombre. Allí, una pegajosa tarde de Junio, Fabri y el Granada CF cumplieron uno de sus sueños. El 2-0 de la ida parecía enterrar las esperanzas madrileñas de tumbar a los nazaríes pero un gol al filo del descanso de los amarillos provocó la zozobra en la fiel afición granadina desplazada y permitió saborear mejor el pitido final del colegiado, lo cual provocó el llanto y la alegría de todos los que amamos a este bendito club. Fabri, gallego errante, había conseguido lo que no pudieron ninguno de 36 predecesores.

Quique Pina, en buena lid, le ofreció la renovación al gallego para competir en la Liga Adelante. Fabri no se lo pensó, olvidó el dinero y solamente pidió un buen equipo para pelear por estar arriba y poder repetir ese mágico momento de hacía unos meses. La directiva rojiblanca colmó sus deseos y, a pesar de unos inicios difíciles, el Granada se apoyó en el fortín de su estadio para encaramarse a los primeros puestos de la tabla.

El equipo se convirtió en la revelación de la categoría y Fabri, a pesar de pedir prudencia en reiteradas ocasiones, se plegó a los resultados obtenidos por sus hombres para hablar por primera vez de posible ascenso a la liga BBVA, lo que entusiasmó a su parroquia. Así, el Granada CF obtuvo pasaporte a la gloria un viernes frente al Villarreal “B” y pudo sondear la plaza a escoger en los últimos partidos de la temporada. 

El resto ya lo conocen todos. Una dramática eliminatoria ante el Celta de Vigo, terminó en fiesta rojiblanca y la guerra frente al Elche finalizó con el Granada de pie. Fabri, el acompañante de Pina que algunos creímos como tal el día de su presentación, había conseguido llevar a la gloria a este histórico club, saltando dos categorías en menos de quince meses.

El número 22 siempre ha sido mi número de la suerte pero jamás imaginé que estuviese relacionado con ambos ascensos del club de mis amores. Ahora entiendo que sí. Fabri llegó un 22/03/2010 y deja de ser entrenador del Granada un 22/01/2012, exactamente 22 meses en nuestra tierra para conseguir el sueño de todo granadinista que se precie.

Fabriciano González Penelas quedará grabado a fuego en la historia rojiblanca, no sólo como uno de sus mejores entrenadores, sino como ese hombre entrañable, humilde y campechano que logró sacar del barro al Granada CF y cambiar el rumbo de su historia en uno de los peores momentos del mismo. Esa suerte tan esquiva a este club en los últimos años se encontraba escondida en un pequeño pueblo de Lugo, pendiente de entregársela a un gran hombre y éste a un gran club. 

Gracias por todo míster, jamás nos olvidaremos de usted.