Corría el año 2006 cuando Nintendo decidió presentar su nueva consola de sobremesa, tras la Gamecube que tuvo claros y oscuros para la compañía nipona, ese día nació Wii. ¿En que consistía la revolución? Wii presentaba una forma nueva de jugar, de atraer a jugadores a los que el manejo del pad nunca los había hecho sentirse cómodos.
La wii basicamente consiste en un sensor de movimiento que la consola reconoce y con la que podemos golpear a nuestros enemigos en un combate, simula una raqueta de tenis en un partido, simula un arco etc. Este controlador hace que no haga falta experiencia previa para conseguir diversión inmediata de un juego y que ha hecho que esta consola se popularice como consola “social”, es decir, la consola que se saca para jugar con gente y con la que la mayoría de la gente se lo pasa bien.
El éxito de la Wii en estos cuatro años ha sido increíble transformándose en la consola de nueva generación con más cuota de mercado independientemente de los detractores de la misma que la tildan de una consola de escaso podería gráfico y con juegos poco profundos o de carácter sencillo. Lo que es innegable es que Wii ha sido la gallina de los huevos de oro para la compañía Japonesa generándoles ingentes beneficios.
Esta consola tiene sus principales detractores en los jugadores tradicionales los hardcore gamers, que suelen preferir consolas como Playstation 3 o Xbox 360 que presentan un catálogo más enfocado a este tipo de jugadores, hasta ahora. En la pasada conferencia E3 tanto Microsoft como Sony, confirmaron lo que era un secreto a voces, presentaban sus periféricos clones o primos hermanos de Wii, en un intento tardío de obtener algo de la jugosa tajada del pastel que con los jugadores casuales.
Sony en primer lugar presenta el Playstation Move un periférico que podemos ver en la imagen es muy parecido, pero que muy parecido a la Wii y ofrece un poco más de lo mismo envuelto en un hardare más potente pero con la misma jugabilidad.
Los mandos de Playstation Move recuerdan claramente a los de Wii si bien prometen mayor respuesta al movimiento, mayor precisión y un catalogo más adulto. Consta como veis de un nunchaku con una bola coloreada en la punta que cambiará de color y tendrá iportantes funciones interactivas.
Microsoft por otro lado arriesga algo más con Kinect un periférico sin mandos que reconoce el movimiento del cuerpo entero en un intento de revolucionar un mercado que Wii lleva ya cuatro años consolidado.
Su principal pega está en que necesita de mucho espacio (unos seis metros cuadrados) para poder usarse con plena comodidad y hoy en día en casas modernas es complicado tener tanto espacio en un salón moderno. Aunque el periférico de Microsoft es en apariencia más revolucionario, el catálogo de juegos que presenta se asemeja bastante al de Wii con juegos muy similares a los que podemos encontrar en el Wii Sports por ejemplo.
Estos dos periféricos pretenden ser las estrellas de la campaña navideña y hasta finla de año no sabremos si las ventas los acompañan. Hay que recalcar su precio que oscilará entre los 175 – 275 euros según si vienen solos o en un pack con juegos, pero que en principio ofrecen lo mismo quepodemos encontrar en un pack básico de Wii y éste a menor precio. Tanto Sony como Microsoft declaran que no pretenden quitar mercado a Wii sino que buscan otro tipo de jugadores, una afirmación, en mi parecer que pretender enmascarar la realidad, los japoneeses y los de REdmont se han dado cuenta que pueden hacer caja con otro sector de jugadores que tenían algo abandonado en sus catálogos.
Como conclusión, y en mi opinión personal de jugador clásico, creo que estos dos periféricos se venderán, si bien no tanto como las compañías esperan debido a que llegan con cuatro años de retraso, con pocas novedades que justifiquen su compra y con precio lo suficientemente elevado como para pensarse su compra. Creo que el jugador casual seguirá comprando Wii por el precio y los hardcore nod esembolsarán esta cantidad para jugar un Wii sports de Microsoft por ejemplo. Si bien todo esto es especular ya que hasta que no acaben las Navidades no sabremos si la crisis también ha pasado factura a Xbox 360 y PLaystation 3.