Estoy seguro de que cualquier buen aficionado al balompié gusta de un buen regate y probablemente ninguno de ellos pueda dejar de sentir un agradable hormigueo en el estómago al observar un pase profundo o un control en el aire. Pero existe una cosa que esperan todos los seguidores cuando se citan en el graderío de un estadio, o delante de un televisor o cuando unas cuantas ondas de radio les besan el oído. Es una cosita que tiene el poder de controlar los estados de ánimo y de hacer perder en un segundo el pudor y la voz de cualquier persona, independientemente de cual sea su condición social, su ideología, su raza o la de su perro. Es una explosión que supera en ocasiones en intensidad y sensación de satisfacción a la otra gran explosión que maneja nuestra conducta, la de ahí abajo. Un partido repleto de gestos técnicos, de grandes pases, de artísticos controles o de espectaculares fintas que acaba sin goles es como cuando aquella preciosa chica de la barra que llevas mirando toda la noche, se vuelve, te mira a los ojos, se acerca, habláis, bailáis, la tomas de la cintura y tras noventa mágicos minutos aproxima sus labios a tu oído y te susurra: “Me voy que estoy cansada. Nos vemos otro día.”
Tú vuelves a casa frustrado, sin apetito y cuando te vacías los bolsillos en tu habitación y descubres la entrada de la discoteca, la dejas en la mesita de noche maldiciendo el dinero que empleaste en invitarla a aquellas copas. Esa es la entrada de un empate a cero.
No es casual que en el mercado futbolístico los goles sellen el valor de un jugador, cada gol que marque el sujeto en cuestión añade un cero a la operación mercantil, tanto marcas, tanto vales. También existe la eterna sensación de que ‘el goleador’ está en peligro de extinción y cuando un club ficha al cañonero de otro equipo, los aficionados del club vendedor sienten un vacío y una incertidumbre enorme porque parece imposible encontrar a alguien como el que se marcha.
En la ciudad de Granada habita uno de esos bichos con botas, llegó aquí siendo Enrique, un muchacho aragonés, menudo y sencillo, pero ha mutado ante nuestros ojos en un animal del área. Ahí, en ese espacio donde todo es caos y asfixia, él encuentra claridad y espacio.
Quizá su confirmación definitiva llegue hoy, en un partido de la máxima exigencia. A falta de seis jornadas para el final de la liga en Primera División el FC Barcelona visita Los Cármenes pisando los talones del líder Real Madrid al que ha comido terreno en los últimos meses gracias a una extraordinaria racha sin conocer la derrota que se prolonga ya por dieciocho jornadas consecutivas. El Granada por su parte tiene a tiro el sorprendente objetivo de alcanzar plaza europea ya que se encuentra a tan solo tres puntos del quinto clasificado, el Atlético de Madrid.
Y por si fueran pocos los alicientes, el azar ha deparado que sea el estadio de los Cármenes el juez supremo del campeonato de esta temporada ya que dentro de tan sólo siete días será el actual líder del mismo, el equipo blanco, el que tenga que desfilar también por aquí. Esta asombrosa casualidad ha generado un ambiente algo enrarecido debido a un cruce de insinuaciones por puente aéreo, con el Granada como protagonista muy directo, acerca de cuál será la actitud y el rendimiento del conjunto rojiblanco en cada uno de estos decisivos enfrentamientos contiguos.
Suspicacias aparte el Granada sale embistiendo desde el principio, volcándose en un ataque continuo que amenaza con noquear al Barcelona.
A los nueve minutos de partido los azulgranas ceden un corner a la derecha de su portería hasta donde se dirige Vicente que es el encargado de poner en juego todos los balones parados de los locales. El canario no es un simple zurdo, es lo más parecido a un sonriente trilero que consigue situar la pelotita allá donde quiere con diestra o siniestra. En este caso utiliza la derecha para colocar un perfecto balón en el punto de penalti hasta donde acude Lasa para cabecear en dirección al marco. El cabezazo del extremo carece de la suficiente potencia como para acabar en gol, pero en su trayectoria se cruza Porta, que de espaldas consigue conectar una volea prodigiosa que hace inútil la estirada de Reina. Un gol espectacular por su belleza y por su dificultad.
El Barça, que siente que la liga se le escapa, comienza a dominar entonces algo más el centro del campo y consigue hilvanar pronto una jugada peligrosa en la que el balón llega a las botas de Asensi que con su peculiar estilo regatea a Barrenechea y a Jaén que le lanzan bocados y clava el balón en las mallas. El tanto no sube al marcador, aunque tampoco puede considerarse gol anulado ya que tras el intento de derribo de Jaén en el borde del área, el árbitro había hecho sonar su silbato y señalado falta a favor del atacante por lo que la posterior continuación de Asensi estaba absolutamente invalidada.
La falta la lanza Marcial con mucha potencia pero Fernández se interpone con valentía en la trayectoria del balón para repelerlo con la cabeza.
A partir de ese momento el partido se convierte en una auténtica tortura para un Barcelona que se dedica a controlar el esférico con un ‘centrocampismo’ primoroso pero muy poco hiriente, mientra que los rojiblancos se disparan con muchísima frecuencia en vertiginosos contragolpes por los extremos que protagonizan tanto Vicente por la izquierda como el guipuzcoano Lasa por la banda derecha. Todavía en la primera mitad tendrá el Granada una enorme oportunidad de abrir brecha en un gran envío en profundidad hacia el extremo vasco que, aunque se planta solo delante de Reina, intenta adornar el gol regateando antes con un autopase a Gallego, que sale al cruce. El balón impacta en el cuerpo del defensa gaditano del Barcelona y se dirige a su portería, pero el propio Gallego esprinta y evita bajo palos el segundo gol de la tarde.
El jugador visitante más inspirado, Asensi, colisiona con Jaén de manera fortuita en otro lance del partido lo que le provoca una herida abierta en la ceja que lo mantiene varios minutos en la banda y de la que regresa algo aturdido para no volver a encontrar su mejor juego en toda la tarde.
Si el primer gol fue prematuro y traumático para los visitantes, el segundo no lo es menos ya que se produce en el segundo minuto de la reanudación, cuando un contragolpe granadino iniciado por la izquierda, finaliza con un balón que cruza el área sin ser acertado a despejar por ninguno de los defensores azulgranas, lo que es aprovechado por Porta para liquidar el partido con un disparo cruzado a media altura, que le sirve además para destacarse al frente de la tabla de máximos goleadores de la Primera División. Supongo que los jugadores catalanes pensarán que todo esto estaba escrito ya que un tipo cuyo nombre significa ‘puerta’ en catalán, estaba destinado a golearles.
Poco después del segundo gol es Vicente el que contragolpea por la banda derecha; al llegar al pico del área amaga y recorta en una loseta a Gallego y centra después a pierna cambiada buscando a Barrios para que este ceda de cabeza al paraguayo Fernandez cuyo chut en carrera sale lamiendo el larguero.
El resto del encuentro es una delicia para el público granadino que se recrea comprobando como Lasa vuelve loco al Quique Costas y como De la Cruz seca a Pérez y lo obliga a seguirlo con la lengua fuera en sus continuas incursiones por la banda. En una de ellas Lasa le devuelve una magnífica pared al lateral leonés, que cuando se dispone a fusilar a Reina ve como Costas llega justito para meter la punta de la bota y enviar el balón en dirección al corner.
Cuando acaba el encuentro los jugadores blaugranas muestran en sus caras la decepción lógica por perder el tren de la liga, aunque igualmente saben que la próxima semana será el Real Madrid el que tenga que enfrentarse con estos once jabatos sureños.
Transcurridos unos minutos llega al club un telegrama de la Federación Española de Fútbol en el que se indica que el seleccionador Sr. Ladislao Kubala requiere los servicios del delantero Enrique Porta del Granada CF, que deberá estar mañana lunes en Madrid para unirse a la Selección que partirá hacia Salónica (Grecia) esa misma tarde.
Ya se sabe, tanto marcas, tanto vales. Pues eso.
9/04/1972
Liga Primera División
| GRANADA CF 2 | FC BARCELONA 0 |
| 1- IZCOA2- DE LA CRUZ
3- BARRENECHEA 4- FALITO 5- JAEN 6- FERNÁNDEZ 7- LASA 8- PORTA 9- BARRIOS 10- MANOLÍN 11- VICENTE Min. 85 Santos sustituyó a Jaén. |
1- REINA 2- RIFÉ
3- GALLEGO 4- COSTAS 5- TORRES 6- ZABALZA 7- JUANITO 8- JUAN CARLOS 9- MARCIAL 10- ASENSI 11- PÉREZ Min 46 Dueñas sustituyó a Juan Carlos. |
| 1-0. Min.9, Porta.2-0. Min. 47, Porta | |

