Visto así, el titular poco tiene que ver con la contracrónica de un partido de fútbol. Sin embargo, si tenemos en cuenta uno de los mayores atractivos de nuestra ciudad (las tapas) y el patrocinador del Getafe (la firma americana de comida rápida), serán capaces de entender el símil.
Los azulones, henchidos de moral tras zarandear al Sevilla una semana antes, se presentaban en Los Cármenes con la moral por las nubes y el deseo inequívoco de continuar una semana más con el sueño de alcanzar Europa. Los rojiblancos, tocados moralmente tras la derrota en Zaragoza, y presionados por la preocupación reinante en su difícil entorno, tenían una oportunidad de oro para encauzar la salvación tras la derrota de los maños en Mallorca.
Luis García, míster getafense, mantuvo el equipo que barrió a los “palaganas” y Resino optó por devolver a Franco Jara a la titularidad y liberar a Uche de la banda e incorporarlo de 9 puro. No se equivocó, aunque al nigeriano se le siga mirando con lupa por un amplio sector de la afición. No negaré sus carencias, pero jamás justificaré la poca paciencia y las críticas vertidas por la hinchada a un jugador que viste los colores rojiblancos y que ha sido titular indiscutible para los dos entrenadores que han estado al mando de la nave nazarí durante esta temporada. Por algo será.
Al argentino, por su parte, parece que le sienta bien el café de la mañana. Al igual que ante la Real Sociedad (4-1 en la matinal, con un golazo suyo), volvió a brillar al unir varios factores determinantes: Pelea, lucha, compromiso y carencia de egoísmo. Esto, unido a su calidad, lo convierten en el jugador implicado que exigía Resino y la dirección deportiva que lo trajo a nuestra ciudad. Su asociación con Martins, el faro de este equipo en ataque, provocó el primer y único golpe frontal que tumbó a la lona a los azulones finalmente.
De ahí al final, la nota común fue la solidaridad, entrega y ganas de un once rojiblanco que resistió notablemente las pocas embestidas visitantes y que me hizo parecer ver, en la segunda parte, al espíritu de Fabri en la grada por la defensa tan entusiasta del botín adquirido en la primera parte.
12 puntos en juego y 8 puntos (+1 al Zaragoza y -1 al Sporting) de distancia con el descenso. El Granada era último destacado a principios de Noviembre y estaba luchando por salir de Segunda B hace justo dos años. Conviene no olvidar de donde venimos para saborear mejor que nadie los éxitos de la situación actual.
La clave estuvo en la tensión mostrada por el equipo en el centro del campo y en los apoyos de Jara a Martins en la mediapunta, destacar la buena forma de Dani Benitez. Importante victoria, más cerca y aprieta menos el sol