Y las puertas del cielo se abrieron

 

Raúl Zambrano

Alcorcón 23 Mayo 2010, el Granada CF logra lo que parecía inalcanzable, lo que parecía privativo para el equipo rojiblanco, se rompía con 22 años sin pisar el fútbol profesional.
 
Durante años el cuadro nazarí jugó, coqueteó con su “vida” como si se tratase de un fonambulista en una actuación circense, eso sí con una red muy grande y fuerte esperándole, su afición. Muchos aparecieron como salvadores del club, intentando que primara su interés personal antes que el del equipo.
 
Pero volvamos a aquel mágico día, aquel 23 Mayo. Ese día lo viví de una manera especial, cuando las luces de la mañana empiezan a clarear el día, la fuente de las Batallas se encontraba vallada, preparada para lo que le venía en horas. El ambiente en la ciudad era de optimismo sin lugar a dudas.

Ese 2-0 en Los Cármenes tendría que servir para que los rojiblancos pudieran dar esa felicidad plena a la parroquia granadina. Templé los nervios de tapas por la ciudad, por el Albayzin y hasta allí había granadinos ataviados con los colores del equipo, toda la ciudad se iba a congregar para poder vivir ese momento histórico, el más importante que se podía vivir décadas atrás.

Preferí vivir el partido como me gusta, sólo, aislado del ruido, bullicio, quizás un mecanismo de poder vivir en mi soledad y de congregar y condensar todas las emociones, recordar imágenes pasadas de dolor, de llantos por derrotas. Allí, delante del televisor, vi el partido, con la mala suerte de empezar pronto perdiendo, y tener que sufrir, pero .. ¿qué sería del Granada CF sin sufrir?

Los últimos minutos tuve que vivirlos de pie, paseando delante del televisor, mientras los rojiblancos, de negro en ese partido, despejaban la pelota lo más lejos posible. Los minutos no transcurrían, se apelotonaban y se paralizaban por momentos, el corazón cabalgaba por un camino de sensaciones raras, alegría y temor por instantes, y de repente … de repente el final, se acabó el sufrimiento y llegaba la alegría, recuerdo que me tiré al suelo y empecé a llorar de manera continuada, sin parar…

En ese momento empezaron a llegar a mí imagenes de momentos pasados, de partidos en el viejo Los Cármenes, de partidos perdidos, de uyss de la grada, de paradas imposibles, de liguillas de ascenso perdidas, del ascenso del Ourense en el Nuevo Los Cármenes, de los Capi, Capi, Capi, de los encierros de jugadores, de presidentes indecentes, de descenso por impagos, de goles en propia puerta en el último minuto,  de los compañeros de asiento, de los amigos en Alcorcón, de volver a ver las puertas del Cielo y de volver a creer…

 
GRACIAS A FABRI Y A TODA ESA PLANTILLA:

Porteros: José Juan y Raúl Fernández

Defensas: Javi García, Nyom, Llamas, Lucena, Mainz, Iván Amaya, Jhony, Rubén y Seco

Medios: Martín Ortega, Joselu, Granada, Torrecilla, Cámara, Oscar Pérez, Tetteh y Dani Benítez

Delanteros: Javi Casares, Felipe, Collantes, Tariq, Berrocal, Plata e Ighalo